2012-03-09_nota_dawson2

Día de Entrenamiento

¡Lo hemos logrado! Aquellos que nos pasamos cantando constantemente las alabanzas de lo trascendente del medio televisivo por fin lo hemos convencido: Usted ha decidido tomar el arduo camino del descubrimiento y subsecuente obsesión por los caminos de la nerdez.
Tal vez incluso ya cuenta con la guía de una especie de tutor, un sensei. Un maestro en el arcano arte de postrarse como papa por horas en el sillón frente al televisor o el monitor.
Usted es Beatrix Kiddo y él(la) es Pai Mei, haciéndolo pasar por toda clase de intrincadas y exhaustivas pruebas que demuestren su compromiso ante la disciplina.
Su Pai Mei tal vez ya le asignó sus primeras tareas: The Wire, The Sopranos, Arrested Development, Mad Men, Freaks and Geeks, Monty Python’s Flying Circus, Deadwood, The Prisoner, Cheers, Newsradio, Downton Abbey, Los Simuladores (Obvio no, ésta última era solamente para ver si estaba poniendo atención), entre otras.
A medida que va avanzando con la lista, siente como sus músculos televisivos se van tonificando: es capaz de identificar diferentes tropos del medio. De repente ya no se siente tan fuera de lugar en las conversaciones de nerds sobre Game of Thrones y Battlestar Galactica. Ahora incluso se puede sentir calificado como para discutir el declive en la calidad después de la octava temporada de los Simpsons o interpretar el significado del final de Lost.
Su mente se empieza a expandir: Encuentra los paralelos entre Sons of Anarchy y Shakespeare o entre el Conde de Montecristo y Revenge. Analiza Firefly desde una perspectiva filosófica o a Buffy The Vampire Slayer como un ensayo feminista. Compara lo que hacía Luís Buñuel con lo que Tim and Eric intentan crear.
Habla sobre Damon Lindelof o David Milch en los mismos términos reverenciales en que sus amigos letrados hablan de Gore Vidal o Cormac McCarthy o que los futboleros se refieren a Messi.
De repente unirse a un grupo de Facebook donde un grupo de amigos discuten apasionadamente los acontecimientos de Breaking Bad ya no le parece lo más ñoño, sino que la idea conlleva considerable atractivo. No puede dejar de emocionarse cuando alguien saca a colación el final de la segunda temporada de Boardwalk Empire.
Su entusiasmo es contagioso y aquellos allegados a usted empiezan a infectarse: Tal vez la persona a la que más quiere ya le ha dicho que le “ha arruinado la experiencia televisiva”, haciendo énfasis en como ya no puede ver la gran mayoría de la basura que obstruye los cientos de canales que brinda el espectro del cable, sabiendo las maravillas que aunque en comparación en menor número comparativamente, pululan sabiendo buscar.
Su Pai Mei (contando que los paralelos no incluyan que sea ésta figura misántropa, misógina, xenófoba e intolerante) está satisfecho con su progresión y desempeño.
En la era del periodismo democrático e independiente del Internet, usted se decide a iniciar un blog que dará rienda suelta a todas sus opiniones, quejas y alabanzas de todo lo que acontece en la pantalla chica.
Empieza a leer blogs especializados y a medida que se sumerge en este mar de posibilidades, empieza a avistar algo que nunca había notado antes: La jerga.
Súbitamente se da cuenta que existen otros factores que afectan la ecuación, que no tienen nada que ver con conceptos como guiones, actuación o dirección. “¿Syndication? ¿Three Camera Sitcom? ¿Webisode? ¿Midseason? ¿Sweeps? ¿Nielsen? “¡Eso a mi no me interesa!” usted podría justificadamente declamar, puntualizado “Yo sólo quiero saber quién es la madre en How I Met Your Mother y por qué ha tomado casi ocho años contar esa historia”.
Tal vez a usted no le concierna este críptico argot. Tal vez prefiera dedicar su tiempo a ponerse al corriente en todas las series que quiere ver, antes que tener que investigar como es que el futuro de Community, Cougar Town o Fringe dependa de conceptos como sindicación, pero a la vez no deja de sentir curiosidad como esto puede
La obsesión televisiva, como cualquier otra, puede ser tan imponente como incitante. Es por eso que el Dreamatorium, pone al servicio de la comunidad una nueva sección: El glosario Dawson.
Un anexo donde se pretende incluir los términos pocos conocidos o de complicada interpretación, pero que son comúnmente utilizados en el contexto de aquellos que hablan de la TV como si fuera algo realmente importante y que irá creciendo hasta convertirse en una guía de referencia para salir de este tipo de dudas.
El glosario Dawson no contará como entrega del Dreamatorium, ni tendrá una fecha definida. Pero es la excusa perfecta para inaugurar la nueva sección de TV que Marvin inició en su nuevo sitio (el cual pronto verá lal uz, no se desesperen), gracias a la excelente respuesta que han tenido todos ustedes hacia esta columna.
Obviamente y siguiendo el espíritu de este espacio, su estilo será escrito como el de el Dreamatorium.
Si existe un término que usted quisiera que se que esclareciera, puede enviarlo a mi cuenta personal de twitter @chemasolari.
Aprovecho la oportunidad para un anuncio cínico y desvergonzado: A partir del #100 de la Revista Marvin, estaré participando en la publicación impresa. A partir de abril podrán encontrar cosas diferentes a las que aquí se escriben y sólo podrán hacerlo adquiriendo la revista en su local de confianza.
La idea es que los espacios para aquellos que amamos la TV crezcan y estos pequeños pasos que se han dado en semanas recientes no se hubieran podido lograr sin su preferencia, por lo que aprovecho este espacio para agradecerles desde lo más profundo de mi corazón.

Tune in next week!