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Enrique: como la mamá del muerto

Haciéndose como “Tío Lolo”, dijeran las abuelitas. Y es que Enrique Peña Nieto, abanderado del PRI y el Verde a la presidencia de la república sabe que, al menos en las encuestas, va a la cabeza.

Su estrategia de campaña es conservadora. No arriesga. Ni pretende desmentir a sus adversarios, ni busca cambiar la opinión que tienen sus detractores sobre él.

Que si no lee, que si es tonto (por decir lo menos que he leído en redes sociales), que si es infiel, que si es el “mini-me” de Carlos Salinas, que él le cargaba el portafolio a Arturo Montiel… A Enrique le vale madre.

Acude sólo a mítines previamente estudiados y arreglados, se reúne con sindicatos que lo apapachan y se deja ver poco fuera de la zona de confort…

Su equipo de campaña sabe que el tipo no es hábil, demostrado quedó en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

El PAN ahora lo tacha de mentiroso e incumplido. Guerra sucia a la que decide no engancharse con el argumento de que México quedó muy dividido en 2006…

Mientras, Peña sonríe en sus spots, cuenta parte de su infancia, agrada a las personas mayores que encuentran encantadora a su esposa de novela, a su familia numerosa (como las de antaño; los tuyos, los míos, los nuestros), a su look de Televisa.

Su target definitivamente no son los jóvenes, los que exigen propuestas más que compromisos ante notario. Antes de firmar debería explicar cómo lograrlo, ¿qué no?

Enrique no quiere despeinarse. Rechazó debatir en el espacio de noticias de Carmen Aristegui, mientras su equipo de campaña intenta explicar el supuesto rebase de topes de campaña.

“No tiene argumentos”, dice López Obrador. Le sacó, decimos todos. De “Peña ajena”, leí en Twitter.

¿Cuánto tiempo aguantará el candidato priista con la estrategia? ¿Lograrán sacarlo de sus casillas el PAN y el Movimiento Progresista?

Por lo pronto, sus rivales deben exponerlo el próximo domingo 6 de mayo, día que se realizará el debate al que sí asistirá… Y seguro uno de los dos los que acudirá.

Enrique, hasta ahora, como la mamá del muerto… haciéndose guey para no dar café.

Si no están viendo la novela o comprando copetes de foami, los espero en Twitter:

@RodolfoZapata