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¿Qué pasó papawh?

Benedicto XVI pasó por México, sin pena ni gloria. Unos extrañan a aquel Papa viajero, carismático, risueño, con cara de Robin Williams, otros simplemente han perdido fervor.

Joseph Ratzinger llegó a Guanajuato, no al Distrito Federal como el otro Papa había hecho. El Vaticano argumentó motivos de salud, pues a sus 84 años de edad la altura de la ciudad era mortal.

Al final todo cayó “como anillo al dedo”. Guanajuato es el estado más católico de México, 94 por ciento de la población así se considera. Le siguen Zacatecas con 93.5, Aguascalientes con 93 y Jalisco con 92 por ciento.

 

En esta cobertura guanajuatense no vimos señoras y niños llorando por ver o tocar al Papa, nadie se emocionó con la presencia del líder religioso.

Poco se acercó a la gente, poco sonrió; aún menos se relacionó con el país, su gente y su comida. Su seguridad era impresionante, caminó siempre sobre alfombras rojas (cual entrega de premios) y sólo volteaba de vez en cuando al público para alzar ambos brazos (cual rockstar).

Yo recuerdo más la foto de Andrés Manuel López Obrador con Vicente Fox que el mensaje que ofreció en su misa… ¿Por qué? Porque la Iglesia Católica pierde poco a poco credibilidad.

El mundo ha evolucionado (poco, pero lo ha hecho), pero la Iglesia no. Siguen pensando que sus líderes religiosos no son humanos, que no pueden tener pareja, tener relaciones sexuales, tener hijos, hacer una vida.

Tener un hijo no es fruto de la pareja y motivo de alegría… Hay que bautizarlo para lavar un pecado. ¿Me explico?

Las mujeres no son tomadas en cuenta por la Iglesia. ¿Cuántas sacerdotes, obispos o cardenales hay? Es más, son condenadas por decidir sobre su cuerpo y sexualidad.

Las personas homosexuales son condenadas a algo peor que el inframundo. El condón y la píldora del día después no son opciones para ellos, sólo la abstinencia.

Y peor, se han envuelto en delitos graves como la pederastia. No sólo algunos sacerdotes católicos la cometen, otros los encubren y unos más hacen como que nada pasa.

La Iglesia es la que castiga, no Dios. Es la que infunde miedo. Fui al bautizo de mi sobrino y espero nunca más poner un pie ahí.

Como en todo hay sus excepciones, sin duda habrá padres con la sotana bien puesta que ayuden a sus comunidades y profesen la fe católica sin envolver a las personas en la ignorancia… Lamentablemente, son los menos.

Si no están comulgando, apuntando sus espejos al cielo o cantando “tu eres mi hermano del alma, realmente el amigo…”, los espero en Twitter: @RodolfoZapata