EL DREAMATORIUM DE CHEMA SOLARI
TXT:: CHEMA SOLARI / @chemasolari
abril 17, 2012
Bob’s Burgers

Las caricaturas eran mejor en mis tiempos... patrañas

Pocas cosas accionan un detonante tan inmediato y negativo dentro de mí como la nostalgia. Y es que la entiendo como una reacción ante una especie de descontento de cómo se desenvuelve nuestra vida actual.


Aquello que en su momento no pasó de ser algo trivial adquiere aspectos increíblemente sustanciales cuando es observado a través del lente de la retrospectiva.


Recientemente, - el repudiado por la crítica y aclamado por las cifras de taquilla - Michael Bay anunció que la adaptación de Teenage Mutant Ninja Turtles que producirá, llevará el conciso título Ninja Turtles, obedeciendo en primer orden a razones de marketing (no es tan grave) y más importante aún (para la idea de este texto), a que en en esta nueva adaptación las tortugas no tendrán su origen a través del mutageno, - aquel viscoso  y verde brillante agente de transformación que justificó la existencia de toda una mitología de animales antropomorfos en la versión animada del comic de culto de los ochenta – sino a que en esta ulterior adaptación cinematográfica, los reptiles carapazonados provendrán no de las coladeras... sino del espacio.


Como era de esperarse, dicho anuncio fue recibido con protestas universales: Ventilando su ira por medio de Twitter, discusiones de reddit y otros foros similares, Bay no fue bajado de enemigo público número uno entre las comunidades nerdiles que enardecidos, culpaban al magnate hollywoodense de intentar mancillar sus recuerdos de la niñez más preciados.


Ahora, entiendo la frustración. Soy todo menos que un entusiasta de Michael Bay (sólo conozco una persona que sí lo es) y probablemente si tuviese una conexión más profunda con la saga protagonizada por Leonardo, Miguel Angel, Donatello y Rafael estaría levantado en armas, dispuesto a exigir cambios y respuestas de parte de Mr. Transformers.


Sin embargo, como alguien que fue muy fan de esta caricatura en su infancia y que tuvo oportunidad de volverla a ver no hace mucho tiempo, tengo que hablar con la verdad, por más dolorosa que esta sea: Era malísima. Como la gran mayoría en su era.


“Ya no hacen carícaturas como en mis tiempos”. Dicha afirmación o simil de esta, me hierve la sangre por dos motivos:


El primero tiene que ver con la idea expuesta al principio. Asociamos calidad con añoranza del ayer.


Pensamos que las malísimas caricaturas que veíamos religiosamente en el televisor eran mejor de lo que realmente son, porque las asociamos con aquellos días. Cuando nuestras preocupaciones principales no eran pagar la renta o que no nos rompieran el corazón, sino más bien era saber si la Familia Robinson regresaría a casa (Spoiler: ¡Lo logran!) o descubrir la identidad del misterioso Power Ranger blanco.


El segundo motivo tiene que ver con una desconexión e ignorancia de todo lo que acontece en la actualidad.


¿Acaso no han visto Archer, probablemente la parodia del mundo del espionaje más divertida en la historia? ¿Qué me dicen de The Venture Bros. y su ambiciosa narrativa plagada de ingeniosas referencias a la cultura pop? Y hablando de narración ambiciosa ¿Qué decir del enfoque épico que ha construido Futurama a través de seis temporadas y cuatro películas?


Más importante aún ¿No han visto cómo no están disfrutando de la maravillosa Bob's Burgers?


En sólo su segunda temporada, Bob's Burgers se ha convertido en el programa animado transmitido en el primetime estadounidense más vital de la actualidad. Mucho más aún que la encarnación presente de su ancestro espiritual, The Simpsons.


Ahora bien, se podría argumentar que aseverar que The Simpsons son mejores en el pasado que ahora, contradice la idea de estar desconectado de la actualidad y sublimar el ayer. A lo que sólo puedo argumentar que no existe nadie que opine lo contrario. The Simpsons rozó la perfección televisiva de la segunda a su octava temporada. Pero no me crean a mi, pregúntenle a un científico.


Cabe recalcar que los paralelos entre ambos programas son diversos: Las dos tratan de una familia amorosamente. disfuncional de clase media baja, compuesta por cinco integrantes: los padres, dos hijas y un hijo que viven en un pueblo ficticio; Springfield en el caso para la familia amarilla, Wonder Wharf para la de piel normal. Ambas son producidas y transmitidas por Fox. Sin embargo, es ahí donde terminan las comparaciones.


Bob's Burgers, aunque difícilmente un concepto nuevo y original, es uno de los programas más frescos en los últimos años en la TV. ¿La razón? Es divertida en muchos niveles. Siniestramente divertida. Visualmente divertida. Verbalmente divertida.


Una de las razones es por todo el talento cómico, no sólo radica en los creadores y escritores (su creador, Loren Bouchard co-creó la criminalmente infravalorada Home Movies, mientras que uno de sus desarrolladores, Jim Dauterive fue uno de los arquitectos de King of Hill) sino también en el talento tras los micrófonos: H. Jon Benjamin (Sterling Archer en Archer y Coach McGuirk en Home Movies) presta la voz para Bob Belcher, dueño de Bob's Burgers, el restaurante de hamburguesas del pueblo. El staff del negocio está compuesto por su esposa Linda (Joh Roberts) y sus hijos Tina (Dan Mintz), Gene (Eugene Mirman) y Louise (Kristeen Schaal, Mel in Flight of the Conchords y Hazel en 30 Rock).


Todos estos actores son personajes reconocidos dentro del mundo del stand up comedy estadounidense, al igual que muchos de los personajes recurrentes e invitados, incluyendo a Sarah Silverman, Anziz Anzari, Todd Barry, Paul F. Tompkins, Megan Mullally, Pamela Adlon, entre otros.


Todo esto se nota en la improvisación que se puede distinguir en el show.


Aunque Bob es el titular, el patriarca no es la estrella. La serie se la roban los tres hijos.



Mi favorita, la hermana menor Louise, genera maquiavélicos planes y no tiene problema en decir lo que sea frente a quien sea. Eugene sueña con ser comediante y músico y siempre carga su teclado para efectos sonoros. Pero es Tina la que se ha colocado como la estrella del programa y favorita de la audiencia: llegando a la pubertad, cuenta con una incómoda curiosidad sexual que en ocasiones choca con su obsesión por los zombies.


Cuando estos tres personajes trabajan junto a sus padres, es posible desarrollar dinámicas no sólo familiares, sino de trabajo, por lo que Bob's Burgers ha sido capaz de explorar situaciones como el canibalismo, la visita de los suegros, la crueldad animal, las relaciones entre hermanos, la competencia entre restaurantes y otras, todo con resultados hilarantes.


No puedo dejar de recomendarles Bob's Burgers. Pocas veces he reído tantas veces en mi vida después de que vi un maratón completo de la primera temporada en una sentada.


La segunda temporada pronto será estrenada en FX. Háganse un favor y evítese el ridículo de argumentar que las caricaturas eran mejores en sus tiempos, porque ambos sabemos que ese no es el caso.