El pasado 3 de diciembre, Jägermeister fue anfitrión de una de las mejores celebraciones del año. En el poniente de la Ciudad de México se llevó a cabo la posada Jägermeister 09, una noche que quedará guardada por mucho tiempo en las memorias de propios y extraños. Y es que, desde el warm up el buen ambiente flotaba alrededor de las decenas de asistentes.
Los relojes situados en distintos puntos del lugar marcaban vigilantes la cuenta regresiva para que la celebración llegara al punto máximo... y así fue, cuando el cronómetro murió la fiesta explotó al compás de los fuegos artificiales, la pista de colores se iluminó y comenzó una intensa celebración que perduró hasta altas horas de la madrugada.