marzo 24, 2012
#MarvinEnVL2012: fotos y reseña del viernes 23 de marzo

Zoé, Enrique Bunbury, TV on the Radio, Vicente Gayo, Torreblanca y más

¡Se habla –orgullosamente– español!


Por estos días anduvo en México el pensador Gilles Lipovetsky y con sus declaraciones volvimos a pensar en La era del vacío, en esta sociedad que se mueve a velocidad luz y en la que casi nada es permanente. Hoy el periodismo no puede ganarle en inmediatez a los millones de mensajes de Facebook, Twitter y demás vehículos de comunicación directa. En tiempo real se comparten los mejores momentos, el instante en que determinado grupo tocó la canción que nos mueve o cualquier tipo de anécdota. Existen miles de grabaciones personales que circulan en la red, así la grabación sea deficiente.


Es por todo ello, que la crónica sustituyó el análisis. Me interesa dar con datos que perduren y que nos muevan al análisis, a comprender y valorar mejor a uno de los festivales más relevantes del mundo y el más importante en español. Un detalle no menor, que los artistas españoles especialmente nos hacen apreciar (recordemos que sus principales festivales son pensados para ingleses).


¿Qué nos deja la edición 2012 del Vive Latino? Acompáñame a pensarlo y sacar un puñado de conclusiones para compartir puntos de vista o disentir. Lo importante es la revisión posterior al acontecimiento, pensarlo y revivirlo más de una vez.



  • En primer lugar quisiera destacar el proceso de maduración que ha experimentado el público. Todavía recuerdo en ediciones primerizas que a las chicas del grupo Dover las hirieron con piezas de plástico rígido que les arrojaron, a Juan Perro no le dejaban tocar porque seguía El Tri y hasta Natalia Lafourcade pagó el precio de los verdaderos ultras. Hoy cada tipo de espectador sigue a sus artistas favoritos, y si algo no le gusta basta con que no se acerque a ese escenario. Ya no es usual toparte con gente que este en tal presentación sólo por chingar. La diversidad de oferta hace que el Vive no esté estandarizado en un tipo de sonido. Casi todas las tribus urbanas están representadas en su programación. Su riqueza de géneros es una de sus mayores fortalezas.



  • De lo anterior se desprende la grata sorpresa de que TV on the Radio fueran recibidos como una grupo de principal importancia en el escenario grande. Su sonido no es fácil, no es del todo comercial y aun así la gente los adoró. Ellos han buscado congraciarse con el público mexicano y lo han logrado. En lo suyo hay soul, R&B y toda música negra pasada por un filtro muy contemporáneo. Su presentación se fue como agua y la gente se emocionó con un grupo de una probada solvencia y calidad. Su dimensión hace que se agradezca su presencia; lo suyo fue toda una lección musical. Quiero pensar que Marvin ha contribuido para que se les valore en la justa medida.



  • ¿Cuántos periodistas señalarán en sus notas que el gran triunfador de parte de Latinoamérica fue Chile? El sureño país atraviesa por un momento de grandes propuestas y creatividad; algo que se viene sintiendo de tiempo atrás y que ahora se confirma. Denver utiliza armonías muy finas que no desprecian ni la música disco ni el pop más fino. Astro lució a plenitud y recordaron que la primera vez que tocaron casi no había gente. Ellos han crecido junto a sus seguidores. Unos prácticamente desconocidos Caravana nos sorprendieron con su toque de folkrock con chelo. Pero destacó especialmente a Hoppo, ese proyecto de Rubén Albarrán junto a Chilenos con los que recreó “Te recuerdo Amanda” de Víctor Jara, “Alfonsina y el mar” y “Que vivan los estudiantes”. También tocaron material suyo que abreva de la canción latinoamericana. Tenían en el bajo a Poncho Figueroa de Santa Sabina y en conjunto hicieron posible un encuentro con una tradición que parecía ajena al Vive. La carpa Intolerante hasta se quedó chica ante la cantidad de personas que llegaron. Disfrutar de otros tipo de sonidos es una gozosa realidad.



  • Ya se sabe que Javiera Mena es una nueva diva del electro-pop. Tiene una personalidad magnética y traía como músico a un miembro de los mexicanos Dapuntobeat. ¿No será de alguna forma transgresor que tocaran su famoso cover de Daniela Romo? Otro momento de gloria para Chile.



  • Unas declaraciones de Kasabian nos dejaron ver que no conocían de nada a Café Tacvba. Con ello comprobamos que en el rock sigue habiendo un abismo entre lo anglosajón y todo lo demás. No podemos culpar a los ingleses de desconocer al grupo más grande de América Latina, pero si podemos resaltar que la música de cafeta nos da identidad, sentido de pertenencia. Proviene de fuentes que nos son propias. Actualizaron incluso su popurrí de versiones ajenas y tocaron por separado un nuevo cover: “Charrock and roll” de Botellita de Jérez. ¡Qué grandes por dar a conocer la obra de una banda todavía valorada insuficientemente! Su capacidad de convocatoria no deja de sorprender. Siguen marcando la pauta en cuanto a intensidad, comunión plena con la gente y calidad interpretativa. Son nuestros verdaderos héroes.



  • Aunque el refrán dice que “el buen juez por la casa empieza”, me reservé un poco para comentar la intervención de Capo, una banda de la casa (por militar en ella Vicente Jáuregui). Iniciaron las actividades de la Carpa Intolerante con muy buena suerte. Ya cuentan con una buena base de seguidores para su rock guitarrero. Su nuevo sencillo “Dispara (Bang Bang)” hace augurar muy buenas cosas al sumar esos toques western a lo Wilco. Mucho han trabajado y la perseverancia está de su lado.



  • En España, Vetusta Morla son grandes pero aquí van picando piedra. Nadie niega su finura pero parecía que el escenario principal les quedaba algo ajeno. Quizá lo suyo sea más íntimo. Ellos toman como referentes a Radiohead y Muse pero les falta tanto para compararse. Tienen calidad pero todavía no prenden por estas tierras.



  • La influencia de Kasabian pudo intuirse en la actuación de Vesspa, que los tienen como gurús. Sus canciones usan los mismos coros una y otra vez y ello daña el resultado final. Tienen una imagen poderosa pero les falta trabajar en una personalidad propia. Se confirmó lo esperado, los Kasabian son un grupo ideal para estadio; poseen una fuerza demoledora, incontenible energía rock que mueve al público como si fueran hinchas de rock. A veces le deben a Stone Roses, en otros momentos a los Rolling Stones, pero nadie niega lo eficaz de su rock tan británico. Casi como una aplanadora, se lo dejaron difícil a los Tacubos, pero el reto mayúsculo sacó lo mejor de los de Satélite.



  • Foster The People me parecen beneficiados en exceso por la moda juvenil. Debo también destacar la gran actuación de El columpio asesino y revisar lo hecho por Zoé y Bunbury, pero ello será parte de la segunda entrega. Así habrá algo de tiempo para que las cosas se asienten y uno pueda verlas con mayor claridad.


El Vive Latino sigue siendo demandante en la físico –casi es deporte extremo–, pero se disfruta mucho de verdad. Organizando la ruta correcta una puede crear una experiencia llena de gozo y calidad. ¡Todavía sigo alucinando con la portentosa actuación de Juan Cirerol! Ya les contaré. TXT:: Juan Carlos Hidalgo.


Tungas



Atto & The Majestics



Vesspa



Los Kung Fu Monkeys



Vetusta Morla



Furland



URSS bajo el árbol



Dënver



Antoine Reverb



Vicente Gayo



TV on the Radio



Los Esquizitos



Torreblanca (banda sorpresa)



The Volture



Zoé



Black Tide



Enrique Bunbury